lunes, 28 de marzo de 2016

Promiscuo, alcohólico, drogadicto y mal padre de familia


¿Qué clase de padre eres? Esa pregunta deberían formularle los jueces y demás autoridades a Jemner Álvaro Manrique Guillermo quien lejos de velar por el bienestar de su hija Antonella, antepone y prioriza sus placeres mundanos y su promiscuo y desorganizado modo de vivir.
Fuentes allegadas al círculo social en el que se mueve Álvaro Manrique Guillermo, nos informan que en recientes fechas, el sujeto le ha dado por exhibirse junto con bellas  mujeres, todas ellas, dedicadas al oficio mas antiguo del mundo, la prostitución.
Claro, el señor Manrique Guillermo requiere de la compañía de bellas mujeres para reflejar una falsa seguridad en si mismo y aparentar vivir bien y ocultar sus complejos de inferioridad, que los trae bien arraigados desde su infancia.
Prostitutas colombianas, chilenas y de otras nacionalidades son las consentidas del degenerado sujeto, le gusta exhibirse con bellas mujeres, para que la gente diga “Ohh miren a Álvaro, está bien acompañado” proyectando una autoestima ficticia, una caricatura.
Ahh, pero las cosas no quedan allá, nos informan que el torvo individuo, en su reciente viaje a las Bahamas donde tiene algunas joyerías y sitio preferido de la delincuencia organizada para el lavado de dinero, la evasión de impuestos y por supuesto, para resguardar sus jugosas ganancias y evitar las miradas indiscretas del SAT, IMSS e INFONAVIT y el pago de impuestos.
En su último recorrido en las Bahamas, Álvaro Manrique Guillermo optó por comprar la compañía así como los favores sexuales de una prostituta colombiana.
La idea es que lo miren, que vean que anda con mujeres bellas, que es importante, le gusta lucirse con mujeres bellas, le levantan el ego y su baja autoestima y para ello las lleva a los mejores lugares, a los mejores restaurantes y centros comerciales y en sus yates de recreo.
Mientras Álvaro Manrique realiza su pasarela y orgía ególatra, a varios miles de kilómetros se encuentra su hija Antonella, a pequeña a la cual secuestró,  atraviesa  penurias, no le da ni un solo pañal o lata de leche.
Sin embargo, eso no le importa al desalmado sujeto, a él solo le importa vivir la vida, en medio de sus adicciones al alcohol y las drogas, nada es más importante que su entumecimiento mental
Tampoco le importa si su hija come o no, ni un solo centavo aporta, pero no escatima ni un solo centavo para sus adicciones y desordenado modo de vida, el pago de pasajes de las prostitutas con las que gusta exhibirse.
¿Qué clase de padre, pone por encima de su propia hija, sus adicciones y deslices? Solo Álvaro Manrique puede hacer eso y hasta más,  carece de moral y valores.
Lo único que se espera es que en fechas próximas los jueces se percaten del modo de vida de Manrique Guillermo, sus excesos, sus adicciones a las drogas y el alcohol.
Y se nos olvida que también debería hacerse un examen médico completo, no vaya ser que haya contraído alguna enfermedad de transmisión sexual dada la promiscuidad que en su vida impera y su conducta que va a acorde al modelo de los psicópatas.
Y ante todo esto, ¿Qué dirá el Dr. Edgar Landeros Galicia?
Landeros Galacia es el Dr. Psiquiatra del delincuente Manrique Guillermo, lejos de ayudarlo, lo perjudica, empeora su cuadro bipolar, su desequilibrio mental.
El charlatán médico Psiquiátra lejos ayudar a su paciente, lo empeora, el remedio resultó ser peor que el mismo padecimiento.
Mientras tanto, seguiremos viendo a Álvaro Manrique Guillermo exhibiéndose con sus prostitutas extranjeras, viva la Uva, la Eva y la  mala vida.



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